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LA AGRICULTURA
La agricultura era de tipo mediterráneo. El trigo,
la cebada, la vid y el olivo constituían los cultivos principales,
al lado del esparto, la barrilla, el azafrán, el almendro y la
producción de pequeños huertos al lado de los pueblos cuando
éstos disponían de fuente o balsa.
Trabajos del cultivo del cereal:
arar ,
femar , sembrar, segar,
trillar, aventar
Otros cultivos: la vid - el
olivo - el huerto -
El cereal
se cultivaba para fabricar la harina y con esta el pan; la vid, para obtener
vino; los olivos, para obtener aceite..., y todos estos también
para obtener dinero de su venta. También se cultivaban huertos
para proveerse de las hortalizas y legumbres posibles: garbanzos, lentejas,
patatas, remolachas...
En Monegros la agricultura viene marcada por la escasez de lluvias y la
salinidad del terreno, que ha hecho que las producciones no fueran altas
y que la búsqueda del agua hasta para beber fuera una constante.
La mayor parte de las tierras cultivadas pertenecía al común
de los pueblos, con un sistema muy minucioso de reparto de los derechos
de cultivo.
A juzgar por la documentación
disponible, el sistema agropecuario de los Monegros, en épocas
históricas que se remontan al siglo XII, se ha desarrollado bajo
un estado de tensión permanente entre agricultores y ganaderos.

Las condiciones climáticas de la comarca no favorecen el uso agrícola
del suelo. Pero hay vales, depresiones,
glacis, etc., donde el suelo se acumula y conserva bien la humedad. De
ahí que los vecinos de los pueblos tuvieran desde siempre la mirada
puesta en esas tierras. El derecho foral de escalio favorecía las
roturaciones - eso significa la palabra escalio - aun con la oposición
de los ganaderos. Los reyes no fueron ajenos a las roturaciones.
Uno de los problemas que más retardan el desarrollo de aragón,
hasta el punto de que puede ser considerado como una constante histórica
, es la escasez de población. Por eso son innumerables los documentos
reales que otorgan a los municiopios, ordenes militares, monasterios e
incluso a particulares, permiso para roturar valdíos. Con elllo
se pretendía repoblar los desiertos aragoneses y entre ellos el
de los Monegros.
La explotación se hacía en régimen de año
y vez, con barbechos muy largos - de hasta siete años - que explican
la importancia que tuvo la ganadería.
Este modelo de explotación agrícola había comenzado
ya a resquebrajarse en el siglo XVIII. Asso alude constantemente al pasado
de ricos viñédos y olivares en Monegros, que en su época
no eran ni sombra de lo que habían sido. Las desamortizaciones
del siglo XIX y el incremento de población hicieron que el modelo
tradicional fuera desapareciendo progresivamente, lo mismo que la ganadería.

En esa época apenas quedaban ya montes. La mayoría habían
sido roturados incluso por el sistema de rozas por fuego, que han dado
topónimos como "balquemada", "la quemada" y
otros similares.
Las desamortizaciones (en las que se dió opción a comprar
las tierras comunales) afectaron no sólo a los comunales sino también
a los bienes de propios de los ayuntamientos. En algunos pueblos se constituyeron
sociedades de vecinos para la explotación de los viejos comunales,
pero aún así se produjo el acceso a la propiedad de la tierra
de una clase social sin vinculación anterior con el campo. Costa
dice que aquella fue una ocasión perdida de hacer una auténtica
reforma agraria.
( Del libro "Los Monegros" "Los modos de vida".)
A partir de mediados del siglo XX y con la construcción de los
pantanos, parte de Monegros tiene las tierras en regadío, lo que
permite que se cultive diversidad de productos: Arroz, maiz, alfalfa,
judias verdes...
Donde no llegan los regadíos se sigue cultivando cereal.
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